viernes, 26 de junio de 2015

FMI; la doble moral frente a Grecia y Ucrania

En las últimas semanas, Grecia se ha convertido en el centro de la atención mediática merced a su situación financiera.El drama griego está ofreciendo un nuevo capítulo desde que iniciara su saga en 2010, con un plan de rescate que realmente significaba un intento de salvar al euro y a los grandes bancos privados (principalmente alemanes y franceses) haciendo recaer sobre Grecia una deuda que jamás podría pagar; 109.000 millones de euros.

Como se ha convertido ya en la tónica habitual,los grandes medios corporativos europeos y estadounidenses,alineados sin fisuras con las doctrinas ultra-liberales de la Troika,se han encargado de situar tanto a Grecia como a su actual gobierno al borde del precipicio,aplaudiendo sistemáticamente toda la ortodoxia habitual procedente de las altas esferas financieras globales durante este último proceso negociador.

Sin embargo,estas mismas "empresas de la información" han obviado prácticamente cualquier mención a la actitud del todopoderoso FMI con respecto a otro país aún en peor situación que Grecia; ese país es Ucrania.

La actual encrucijada de Grecia y Ucrania
La situación para Grecia es acuciante; tiene hasta el próximo 30 de junio de plazo para pagar al Fondo Monetario Internacional (FMI) 1.600 millones de dólares,que únicamente representan una pequeña fracción de los 26.600 millones que debe saldar en total hasta finales de este 2015.

No solo eso,ya que en el transcurso de este verano, Grecia tiene que saldar casi 16.000 millones de euros de su deuda contraída con el FMI, el Banco Central Europeo y otros acreedores.

Si se llegara a producir el tan manido 'default' y la consiguiente salida de Grecia del euro,los cerca de 2.000 millones de euros en efectivo que los griegos sacaron entre el lunes y el martes se convertirían en pura anécdota comparados con las posibles consecuencias del cese de pagos.

Para Ucrania,que recibió un préstamo del FMI por valor de 17.500 millones de dólares en marzo, bajo la condición de que el Gobierno ucraniano profundizase en las consabidas "reformas estructurales" y recortara el gasto público,la situación es igualmente crítica.

A más largo plazo,Ucrania debe devolver 23.000 millones de dolares a sus diversos acreedores durante los próximos cuatro años.


El carácter flexible de la ortodoxia del FMI
La cuestión fundamental es la diferencia de criterio y actuación del Fondo Monetario Internacional ( así como de la UE) respecto a Grecia y Ucrania.

Las instituciones,los prestamistas ( grandes bancos,principalmente) y sus ya referidos altavoces mediáticos acorralan a Grecia chantajeándola para acometer nuevos recortes sociales; en cambio,son esos mismos actores quiénes se muestran dispuestos a financiar incondicionalmente a Ucrania,aún pasando por encima de sus propios procedimientos de actuación.

Así se refleja en los medios,donde cientos de informaciones con la problemática griega contrastan con las inexistentes referencias a un país como Ucrania, fuera de la esfera del euro, pero donde tanto FMI, como UE y EE.UU mantienen económicamente un Estado absolutamente en quiebra.

Ciertamente,el FMI es una institución que tradicionalmente no ha tenido reparos en "trabajar" con dictaduras o gobiernos golpistas,y,respecto a Grecia ,está dejando claro que la resistencia de un gobierno democrático a sus recetas es solo un escollo a superar.En contraste,la Ucrania post-golpista es objeto de un tratamiento mucho menos acuciante aplicado por un gobierno gustosamente sumiso a unas instituciones que son quiénes están guiando paso a paso la política económica de Poroshenko; tan es así que el FMI seguirá con sus préstamos a Ucrania al margen de si suspende los pagos de su deuda privada.

Eso sí, para con Grecia ni hay ni ha habido "piedad" alguna; durante estas últimas negociaciones los acreedores han propuesto desde suavizar las subidas de impuestos a las empresas, eliminar el IVA reducido de las islas,volver a subir la edad de jubilación, un aumento del IVA... hasta, sobre todo, una reforma de pensiones que incluya la eliminación de los pagos suplementarios a los pensionistas de bajos ingresos.

Significaría un nuevo golpe a unas pensiones que ya han caído un 40% desde que estallara la crisis, en un país donde,según Eurostat, el 45% de los pensionistas griegos sobrevive con una pensión inferior al umbral de pobreza (665 euros) y solo el 14% de los pensionistas reciben más de 1.050 euros al mes.

Respeto a Ucrania,el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado públicamente su intención de seguir prestándole dinero ,incluso si dicho país deja de pagar a sus acreedores internacionales privados.

Kiev,controlada por el FMI , ya ha preparado su propio marco legal a nivel interno. A finales del pasado mayo, Piotr Poroshenko firmaba una ley de moratoria del pago de la deuda externa de Ucrania, válida hasta julio de 2016.Dicha ley capacita al Gobierno ucraniano a suspender, si es necesario, el pago a los tenedores de deuda internacional. (1)

Si Kiev incumple sus obligaciones ante los tenedores internacionales de deuda su única fuente de financiación será un FMI convertido ya en absoluto dueño y señor de los destinos de Ucrania.Además,Ucrania se verá enfrentada a decenas de demandas ante Tribunales internacionales en caso de que llegara a hacerlo.

Estas sorprendentes afirmaciones han causado ya un primer efecto colateral; el desplome de los bonos ucranianos,coincidiendo además con las últimas previsiones que anuncian este año una caída del PIB entorno al 6,75%.

El bochornoso papel del gobierno y la prensa española
Como cabía esperar,la postura del gobierno español respecto a ambos países difiere radicalmente hasta llegar al esperpento.

España ya ha aportado 541 millones al rescate de Ucrania teniendo en cuenta sus aportaciones en los dos paquetes de préstamo del FMI y en el préstamo que la Unión Europea anunció en enero de 2015, valorado en 1.760 millones de euros.(2)

Ni el presidente Rajoy ,ni la prensa , ni ningún otro alto mandatario español han manifestado discordancia alguna con el hecho de que Ucrania haya anunciado,con el soporte del FMI,que no devolverá ese dinero.

Claro contraste con el alineamiento sin fisuras del ejecutivo español entorno a la política de presión sobre Grecia.Rajoy declaraba en la primera cumbre europea tras la victoria de Syriza:

“Europa es enormemente solidaria. Un país como España prestó 26.000 millones de euros a Grecia. Tampoco nos sobra el dinero. No se puede construir Europa si todos decidimos no cumplir nuestros compromisos. Espero que haya sensatez y sentido común. No puedo contemplar el escenario de que Grecia no cumpla sus compromisos....Intentaremos ser constructivos, pero Europa se construye sobre la base de que todo el mundo cumple sus compromisos”. (3)

En su punto mas aberrante y bochornoso,el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo (el mismo que regalaba dinero español a los "rebeldes sirios" y los recibía en Córdoba ) , llegó a asegurar que la solidaridad de España en el rescate a Grecia había impedido al Gobierno de Rajoy subir las prestaciones por desempleo y las pensiones.

Por su parte,el "periódico" El País, embarcando en una particular cruzada contra el pueblo griego ( y también contra las gentes del Donbass) escribe cosas como éstas, bramando contra las “abusivas pensiones griegas”;

"Cuando los jubilados griegos apenas pospúberes se jactan de causa justa, se equiparan a los taxistas y farmacéuticos italianos que se resistían a las reformas liberalizadoras de Mario Monti (abrir ¡en domingo!); a los notarios y comerciantes franceses que denigran a Manuel Valls porque predica la libertad de establecimiento y mayor libertad horaria; a los colegios profesionales españoles que rehúyen la competencia.

El mal griego es mal nuestro." (4)

En otra de sus "informaciones", el periódico "El País" se permite el lujo de aconsejar a los griegos:

"A Grecia incluso le viene bien la dureza del FMI. Si no se plasma en recortes exagerados, Atenas se beneficiará después de la reestructuración de deuda que pide el Fondo.

Para seguir a bordo, el FMI exige que la deuda griega sea sostenible: la mejora de las condiciones respecto a las fijadas en el segundo rescate (que contenía metas fiscales más duras) requiere más dinero para Grecia o un alivio de la deuda."
(5)

Syriza y Pororshenko; dos polos opuestos

Frente a la actitud combativa de Syriza y Tsipras,Kiev no ha tenido dudas a al hora de hacer recaer el aumento de los costes energéticos sobre toda la población, reducir drásticamente las pensiones más bajas,enfrascarse en una ola de privatización generalizada o reducir masivamente el número de funcionarios públicos. Y todo ello mientras el país sigue adquiriendo armas y gastando enormes sumas en una guerra contra la población del Donbass, santificada por Occidente.En el caso griego,las autoridades del FMI, del BCE, de la Comisión Europea o de los gobiernos alemán y francés, jamás tantearon la posibilidad de reducir el elevadísimo gasto militar griego, debido a que Francia y Alemania eran sus mayores proveedores de armamento, junto con Estados Unidos.

Syriza propuso que se recortara del gasto militar antes que las pensiones pero su argumento fue deshechado por la Troika.

Cabe recordar en este punto que las normas del propio FMI prohíben expresamente financiar a un Estado que suspende pagos de su deuda pública.Sin embargo ea precisamente eso lo que anuncia el comunicado del FMI, publicado en su página web y firmado por Christine Lagarde:

“En general, el FMI alienta los acuerdos voluntarios preventivos en procesos de reestructuración de deuda, pero en el caso de que no se logre un acuerdo negociado con los acreedores privados y el país determine que no puede hacer frente a su deuda, el Fondo puede seguir prestando a Ucrania en coherencia con su política de préstamos sobre atrasos” (Lending-into-Arrears)." (6)

Una decisión de carácter político y excepcional; Lagarde no hace sino reconocer la bancarrota ucraniana para posteriormente, dejando de lado la habitual praxis de este organismo,anunciar que mantendrán su apoyo a Kiev en un caso de excepcionalismo único en la trayectoria del FMI.

Solo la voluntad política y la presión de las potencias occidentales (con EE.UU a la cabeza) puede explicar dicha actitud,tan alejada de su actuación para con Grecia.De nuevo,el carácter supuestamente independiente y el enfoque tecnocrático del FMI han quedado retratados como una absoluta ilusión,revelando su utilización como arma geopolítica al servicio de intereses fundamentalmente estadounidenses.

La argumentación del director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Paulo Nogueira Batista, no despeja ninguna interrogante.En entrevista con RT,afirmaba que "seguir prestando dinero a países que no saldan la deuda es una cuestión complicada. El FMI no siempre respeta sus propias reglas y las aplica flexiblemente. Además, hay un espacio para "la interferencia política por parte de los accionistas principales".(7)

Geopolítica del FMI;  Rusia en la mira
Tanto en el caso griego como en el ucraniano,se proyecta la presencia de Rusia; es decir,las grandes diferencias de criterio respecto a uno u otro país tienen relación directa con la posición del gigante ruso frente a estos dos países.

Recientemente el influyente diario alemán Kommersant sugería que Rusia ha dejado de ser socio estratégico de la Unión Europea, lo que obliga a Bruselas diseñar una nueva estrategia de relaciones con Moscú.(8)

De imponerse este punto de vista,EEUU habría alcanzado de lleno su objetivo de alinear a Europa contra Rusia,obviando además qué el supuesto aislamiento internacional de Rusia y la política de sanciones no arrojan el resultado esperado; en el marco del recientemente celebrado Foro Económico Internacional de San Petersburgo se firmaron 205 contratos, memorandos y acuerdos por un total de 293.400 millones de rublos (5.400 millones de dólares), afirmó el secretario responsable del Comité Organizador del Foro, Antón Kobiakov.

Financiar a Ucrania y someter a Grecia son acciones relacionadas con Rusia; la presión ejercida contra Syriza trata de lograr su caída porque su aproximación a Rusia preocupa y mucho ,tanto a UE como a EE.UU. Por eso se trata de mantener a Grecia pagando en la UE pero sin la incomodidad geopolítica que supone Tsipras.

Una Grecia expulsada del euro podría aproximarse aún más a Moscú y Pekín, lo que supone en la puesta en práctica de una política exterior independiente.

Son tres los principales motivos que inquietan a Washington y Bruselas:

-La primera y más importante sería la permanencia del país heleno en el seno de la OTAN.
Multitud de voces en Grecia ,comenzando por el mismísimo Ministro de Defensa han apuntado a dicha posibilidad; cabria suponer que una vez fuera de dicha organización,Grecia estrecharía sus relaciones con Rusia en materia de defensa.Una de las fuentes de tensión principal de Grecia en el exterior es con Turquía (tumben miembro de la OTAN) con quien en 1996, Grecia casi llegó a la guerra debido al conflicto territorial sobre dos islotes de Imia en el mar Egeo, que solo la mediación de la OTAN y EEUU impidió se convirtiera en realidad.

En caso de conflicto,es difícil imaginar que los tradicionales suministradores de armas a Grecia (Alemania,Francia o EE.UU) siguieran asistiendo a Grecia en detrimento de una Turquía  miembro esencial de la estructura de la OTAN.Solo Rusia estaría pues en condiciones de servir como exportador fiable de armas, una vez destruido el prestigio internacional francés tras el asunto de los Mistral.

-En segundo lugar,las potencias emergentes siguen afianzando sus propias instituciones alternativas recién nacidas, y Grecia ya ha recibido ofertas de parte de los BRICS en caso de ser expulsada de la zona Euro.

De igual manera que Rusia (aunque a una escala mucho menor,lógicamente) a las que las sanciones occidentales impuestas el año pasado han empujado a reducir su dependencia del dólar estadounidense y a construir un sistema financiero más autosuficiente,Grecia podría valorar esta atractiva oferta que supondría la inclusión de un primer país europeo en la infraestructura BRICS.

Por ejemplo,Rusia tenía deuda de EE.UU. por valor de 66.500 millones de dólares en abril de este año, según el último informe mensual del Departamento del Tesoro estadounidense; contrasta con los 116.400 millones de dólares de hace un año ya que se trata de un 40% menos respecto al año pasado y de estar situado en el puesto 12º de acreedores de EE.UU ha pasado ya al puesto vigésimo.

-Finalmente,la consecución del proyecto Turkish Stream en unión con Grecia supondría otro nuevo golpe a encajar por la UE y EE.UU , quienes empeñados a muerte en hundir el proyecto de gasoducto South Stream,no han podido sin embargo reaccionar a la nueva jugada del Kremlin.

Putin y Tsipras ya alcanzaron un preacuerdo para construir el Turkish Stream por el cual Grecia ingresara cerca de 6.000 millones de euros.El proyecto comenzara en 2016 y terminara en 2019.(9)

Por esta razón, e incluso tras el interés mostrado por Irán ( en una nueva fase de sus relaciones con Occidente) para el uso de dicho gasoducto como plataforma de distribución de su gas en Europa,el objetivo numero uno de los planificadores estadounidenses es derribar al gobierno de Tsipras y tratar de enterrar de nuevo otra estratégica iniciativa rusa.

NOTAS:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada